La Conmebol estudia un cambio histórico en el proceso clasificatorio al Mundial 2030: sustituir las tradicionales Eliminatorias por un torneo al estilo de la UEFA Nations League. La propuesta mantiene el formato de liguilla todos contra todos en dos rondas, lo que permitiría a cada selección disputar nueve partidos como local, asegurando así los ingresos económicos que genera el actual sistema.
El nuevo modelo no solo definiría los seis cupos directos y el repechaje para la Copa del Mundo, sino que también ofrecería un título adicional y premios económicos, buscando elevar la competitividad y el atractivo comercial del certamen.

Una de las claves del proyecto es mantener involucradas a Argentina, Paraguay y Uruguay, selecciones ya clasificadas automáticamente como anfitrionas de los partidos inaugurales del Mundial 2030. Para ello, la Conmebol planea reforzar los incentivos financieros y deportivos, evitando que pierdan protagonismo en el calendario internacional.
La propuesta continúa en evaluación, pero representa una de las transformaciones más profundas en la historia del fútbol sudamericano.





