Independiente del Valle ya no sorprende cuando uno de sus jóvenes talentos aparece en el radar de un gigante europeo. El club de Sangolquí ha convertido la formación de futbolistas en un modelo deportivo y económico que continúa dando resultados y que, en 2026, volvió a mover millones en el mercado internacional.
La nueva generación tiene nombres propios. Holger Quintero, Edwin Quintero, Johan Martínez, Justin Lerma, Deinner Ordóñez, Darwin Guagua y Juan Riquelme Angulo forman parte de los movimientos internacionales concretados o acordados durante este año.
Entre ellos destacan los gemelos Holger y Edwin Quintero, ambos de 17 años, cuyo futuro está ligado al Arsenal en una operación reportada en alrededor de $10 millones más variables. También está Johan Martínez, cuyo traspaso al Newcastle United se habría cerrado por cerca de $3 millones.

El Chelsea también aparece nuevamente en la ruta de los talentos negriazules. Deinner Ordóñez, defensor de 17 años, tiene acordada su llegada al conjunto londinense para 2028, en una operación reportada en aproximadamente $19 millones.
A ellos se suma Justin Lerma, quien ya dio el salto al Borussia Dortmund luego de una operación cercana a los $5 millones, mientras Darwin Guagua fue transferido al Brentford por unos $2 millones y actualmente cumple una etapa de adaptación en España.
El capítulo más reciente lo protagonizó Juan Riquelme Angulo. El delantero de 18 años fue anunciado por el Sunderland el 1 de septiembre, después de disputar 15 partidos de LigaPro con Independiente del Valle y marcar seis goles.
Con estas operaciones, el club habría superado los $40 millones en transferencias de canteranos al exterior durante 2026, confirmando que su proyecto va mucho más allá de formar jugadores para competir en el campeonato ecuatoriano.

Una fórmula que ya dejó millones
El modelo tampoco nació este año. Antes de esta nueva camada estuvieron futbolistas como Moisés Caicedo, Willian Pacho y Kendry Páez, quienes también dieron el salto desde Independiente del Valle hacia Europa.
Caicedo es el principal ejemplo del potencial económico de este proceso. Tras salir de IDV rumbo al Brighton, terminó protagonizando un traspaso al Chelsea cercano a los 116 millones de euros.
Pacho también siguió una ruta ascendente: Independiente del Valle, Royal Antwerp, Eintracht Frankfurt y finalmente Paris Saint-Germain, que pagó alrededor de 40 millones de euros por el defensor ecuatoriano.

La historia de Kendry Páez, sin embargo, muestra que una gran transferencia no garantiza una carrera exitosa. El mediocampista fue vendido al Chelsea y, después de su paso por River Plate, regresó al conjunto inglés tras la rescisión anticipada de su préstamo, aunque actualmente su futuro continúa sin definirse.
El verdadero negocio está en el proceso
Más allá de las cifras, el diferencial de Independiente del Valle está en una estructura que busca captar jóvenes, formarlos, llevarlos al primer equipo y posteriormente colocarlos en mercados internacionales.
En 2026, al menos 14 futbolistas provenientes de su cantera habían sumado minutos en LigaPro, una cifra que refleja la apuesta por darles espacio competitivo antes de enviarlos al extranjero.
Además, la exportación no se limita a Europa. En años recientes también hubo movimientos hacia Sudamérica, como los de Cristhian Loor al Botafogo y Cristian Zabala a Sarmiento, mientras Claudio Spinelli fue transferido al Vasco da Gama, aunque el delantero argentino no fue formado en la cantera negriazul.
El resultado es un modelo que combina formación, competencia y mercado.
Independiente del Valle no solamente vende futbolistas: construyó una cadena de producción de talento que le permite competir en Ecuador mientras sus jóvenes son observados por algunos de los clubes más importantes del mundo.
Y la nueva generación ya está tocando la puerta de Europa.





